jueves, 7 de abril de 2011

El Raid es como la Fundación

Diario del Kaliber. Jueves 7 de abril de 2011.

Etapa de descanso.



      Jornada de descanso en esta vorágine de esfuerzos, vivencias y retos en el que se está convirtiendo el VI Raid Kaliber Andalucía. La verdad es que se hacía necesario estas horas de asueto, y no solo para recuperar energía y sino para aclarar un poco las ideas, en la medida en que esa máquina de funcionamiento nos lo permita. Y es que aunque los cuerpos descansan, las mentes siguen en plena efervescencia. Son muchas las imágenes, las sensaciones y los hechos que se agolpan en ellas en un alud constante en los últimos seis días.
Esto del Raid, es mucho más que una prueba deportiva. Tiene la apariencia de una competición en los que un grupo de jinetes y caballos se enfrentan a una prueba a la que tienen que utilizar y dosificar hábilmente la velocidad, la resistencia física y psicológica del caballo y jinete. Es una prueba en el que se realiza un gran recorrido, en los más diversos terrenos, a veces en condiciones adversas, en el que para vencer, tienes necesariamente que ser ayudado y en donde ganar no es llegar primero, sino llegar bien.
Y pensando,  te das cuenta de lo curioso de las similitudes que el Raid tiene con nuestra Fundación.  Buscamos un objetivo fijado a larga distancia del punto actual. Pero alcanzable,  basta con seguir el trazado de las etapas, poco a poco sin prisa, pero teniendo claro la ruta. En el caso del Kaliber recorrer de punta a punta Andalucía, en el  caso de la Fundación extender las prácticas de las terapias ecuestres al mayor número de personas posibles, que necesiten, se beneficien y mejoren con la aplicación de estas técnicas.
En ambos casos se necesitan “asistencias”, en el Raid personas que acompañan a los distintos participantes animándolos, proporcionándole lo necesario para continuar y auxiliándolos para que puedan entrar vencedores al final. En nuestro caso personas y entidades que nos aúpen y nos apoyen con mucho o poco, no es importante, lo importante es aunar esfuerzos, sumar, ser cada vez mas e ir acumulando ilusiones, esfuerzos, trabajo y cariño en una actividad en la que siempre merece la pena estar. Y se puede estar de muchas formas, asociándose, firmando convenios, difundiendo lo que hacemos, aportando recursos o simplemente leyendo estas notas…
En un Raid lo fundamental no es llegar como sea, hay que saber llegar, dosificando los momentos, no perdiendo nunca el objetivo en donde predomina la salud y el bienestar de nuestro caballo que la velocidad alcanzada. Sólo recuperando pulsaciones y tras verificarse que la cabalgadura está en perfectas condiciones se da por buena la llegada y se verifica el triunfo.  La Fundación para el Desarrollo de las Terapias Ecuestres participa de estas consideraciones. Debemos de tener claro cuál es nuestro norte, disponer de nuestra particular “estrella de los vientos” y seguir el rumbo  indicado. Asentando pasos, intentando llevando por equipaje la profesionalidad, el rigor técnico, el saber hacer, el respeto, la solidaridad y el bienestar para nuestros usuarios. Y, aunque ese bagaje nos haga ir más lento, no debemos renunciar al mismo. Lo importante no es llegar lejos sino saber para qué se viaja.
Y claro que debemos de recuperar pulsaciones, impulsos y pálpitos, aquellos que hace que nuestro corazón bombee la sangre y la energía que nos hace continuar. Un sístole y diástole constante alimentado por, cada vez más, personas que nos marcan el paso y el rumbo. Y sólo cuando esté acompasado pasaremos con éxito nuestro “Vetgate” particular.
Mañana, comienza de nuevo la carrera, avanzará desde Córdoba y su rio Guadalquivir a la Sierra de Cardeña y Montoro y su rio Yeguas. Unas lomas continuadas que poco a poco se adentran en el corazón de Sierra Morena jalonadas de almendros en flor.  Y la Fundación y el Raid, el Raid y la Fundación continuaran cumpliendo objetivos paso a paso, por su senda, siguiendo el horizonte que nos hemos marcado.